Cuando entras en el hostal Brodies lo primero que ves es un largo y estrecho pasillo hasta llegar a la recepción, de todas las veces que he ido ninguna ha estado el recepcionista y he tenido que esperar un buen rato a que bajara, esto no sería ningún problema si no tuviera que soportar el “pestazo” que hay en el hostal. Si, más claro no puedo decirlo, huele bastante mal, a sudor, a pies, mala ventilación, pero para un hombre de mundo como muchos de nosotros esto no es ningún problema, pero si que podría suponer algún tipo de problema para algunos un poquito más escrupulosos. Admiten menores de edad.

El hostal tiene dos edificios, de las veces que he ido, ambos poseen las mismas condiciones y son realmente estrechos. Pero la situación geográfica en la que se encuentra dentro de la ciudad le confiere un plus y es que tienes (más…)



